La operación Oikos se puso en marcha en contra del amaño de partidos y con ella se produjo hasta un total de once detenidos, entre ellos algunos jugadores, y nueve registros en regiones de España, tal y como explica la Policía Nacional en un comunicado publicado esta mañana.

El juzgado de primera instancia e instrucción número 5 de Huesca atribuyó los delitos de "amaño deportivo", blanqueo de capitales y organización criminal a los acusados.

La investigación, según la nota policial, constató que los investigados habían celebrado acuerdos con distintas partes para "fijar" al menos tres partidos correspondientes a la primera y tercera divisiones.

Fuentes consultadas por Efe aclararon que el partido de primera división amañado fue el disputado esta temporada en el estadio José Zorrilla entre Valladolid y Valencia, que el equipo local perdió por 0-2.

El de Segunda división fue entre Huesca y Nástic, este partido y su amaño tuvieron un fuerte impacto en las apuestas ya que las casas registraron 14 veces el volumen de dinero de lo normal para esta división.

Mientras, el amaño relativo a la Tercera división resultó infructuoso, pero los jugadores implicados se comprometieron a compensar las pérdidas realizando otro en el futuro.

Un amaño en varias fases.


Según la Policía, la manipulación de los encuentros se realizaba en varias fases.

En la primera se seleccionan partidos, ya fueran del inicio de la liga o de su final.

Posteriormente, la apuesta se hacía tratando de "acordar" apuestas combinadas de resultados parciales, resultados finales, córners, entre otros, que les permitían márgenes de ganancia considerables.

De igual manera, procedieron a un proceso de con un primer acercamiento consistente en "sondear" a un miembro de la plantilla, preferentemente uno de los capitanes.

Una vez aceptado el amaño, se realizaba el pago a los jugadores siempre en efectivo y en dos fases una antes del partido y otra vez producido el resultado pactado.

Los funcionarios de la organización se encargaron de adelantar el dinero correspondiente al primer pago a los jugadores y las apuestas.

Cooperación internacional.

Durante los meses en los que se ha desarrollado la investigación, se ha contado con la colaboración de Europol, la Dirección General de Ordenación de Juego y la Liga de Fútbol Profesional.

El director general de la Policía, Francisco Pardo, que asistió este martes a la presentación del dispositivo para la final de la Champions League que el Liverpool y el Tottenham jugará este sábado en el Wanda Metropolitano, hizo inciso en la importancia de esta operación, aunque por precaución no se han publicado datos.

Pardo destacó la "magnífica colaboración" entre la Liga y la Policía, con acuerdos "para luchar por la paz en el deporte”, que "mueve el corazón de millones de personas y de jóvenes para los que el deporte es lo más importante en su vida".

"El deporte tiene que ser juego limpio y la Policía está comprometida para luchar por el juego limpio", ha enfatizado.

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